VILLACIDRO

Partiendo de la Iglesia de San Antonio, la estatua de San Isidoro se coloca en una carroza decorada con flores y tirada por una yunta de bueyes, acompañada por el sonido de las launeddas y otras yuntas de bueyes. También están las tracas con sus carros con muchas figuras sobre ellas, recordando los distintos trabajos de la tierra. La procesión va acompañada de la presencia de numerosos grupos folclóricos con trajes tradicionales de toda Cerdeña que cantan y rezan las alabanzas al Santo. La procesión serpentea por las calles de la ciudad, adornadas festivamente con flores y perfumadas con hierbas aromáticas y esencias mediterráneas espolvoreadas a lo largo del recorrido, que rebosa de fieles. Al final de la procesión, la estatua es llevada de vuelta a la iglesia a través de una plaza totalmente cubierta de pétalos de flores, llena de fieles y acompañada por la música de las launeddas.

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Partiendo de la Iglesia de San Antonio, la estatua de San Isidoro se coloca en una carroza decorada con flores y tirada por una yunta de bueyes, acompañada por el sonido de las launeddas y otras yuntas de bueyes. También están las tracas con sus carros con muchas figuras sobre ellas, recordando los distintos trabajos de la tierra. La procesión va acompañada de la presencia de numerosos grupos folclóricos con trajes tradicionales de toda Cerdeña que cantan y rezan las alabanzas al Santo. La procesión serpentea por las calles de la ciudad, adornadas festivamente con flores y perfumadas con hierbas aromáticas y esencias mediterráneas espolvoreadas a lo largo del recorrido, que rebosa de fieles. Al final de la procesión, la estatua es llevada de vuelta a la iglesia a través de una plaza totalmente cubierta de pétalos de flores, llena de fieles y acompañada por la música de las launeddas.

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